Viajando

Por José Narváez

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yendo;

de paso o

de vida en vida

pasando

se puede ir reconociendo antiguas huellas

canciones, cuentos, leyendas

trabajos, amistades, aventuras

creencias

y otras realidades

se suman a los ojos

dondequiera que uno vaya

encuentra lo que trae consigo acumulado

eso que late hacia los otros

atravesando fronteras

cada sitio cada pie puesto en cada suelo nuevo

establece sus códigos en ti

te hablan desde el centro de la Tierra Lire la suite

Azul Kamikaze

Tullio Crali, Before the Parachute Opens (Prima che si apra il paracadute), 1939 (detail)

Si no canto lo que siento
me voy a morir por dentro.
He de gritarle a los vientos hasta reventar
aunque sólo quede tiempo en mi lugar.
_
Si quiero, me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
_
Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez….

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Luis Alberto Spinetta, Barro tal vez, Kamikaze, 1982

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« Amar la trama más que le desenlace »
Jorge Drexler, Amar la trama, 2010

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Azul para mis adentros,

azul a través de esos ojos morenos,

azul en un silencio,

donde cualquier conversación,

por más importante que parezca,

puede caer a pique como cualquier Kamikaze,

japonés o de Spinetta

Y se trata entonces de impedirlo

a punta de anécdotas sagaces

de las mejores frases,

de desenlaces

fugaces

sin necesidad de

mañanas

la felicidad bruta,

el primer respiro del día,

el primer sorbo de vida, Lire la suite

No me vaya a magullar los aguacates

I rebel music,
I rebel music.
Why can’t we roam this open country?
Oh, why can’t we be what we wanna be?
We want to be free.

Bob Marley and the Wailers, Rebel music, 1986

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La obtención del boleto no había seguido el procedimiento común. Es decir, común para estos días. No lo compré en internet. Demasiado caro. Además necesitaba poder pagar en líquido porque había efectuado el último retiro al que tendría derecho hasta recibir mi paga. Busqué otra vía, también por internet, para encontrar un boleto que alguien revendiera para el día en que quería partir. Lo encontré, a mitad de precio. Me quedé de ver con el vendedor en la estación del Este. Era un señor visiblemente nervioso, lo que me hizo pensar en una estafa, pero su voz me convenció de que el temblor de manos tenía otro origen.

Con ese boleto me iba a Aviñón, aunque tenía que salir del Aeropuerto Charles de Gaulle. Eso implicaba pagar un boleto al aeropuerto que cuesta siete euros con cuarenta centavos. Demasiado dinero para un trayecto tan corto. Además prefería guardar ese dinero para un café, comida o una cerveza. Así que me subí sin boleto, por enésima vez. Hasta entonces había tenido suerte, pero ese día traía las antenas bajas, había dormido poco. Me senté en el vagón anterior a la cola del tren. Había una rubia que pretendía parecer más joven de lo que era, lo cual la volvía grotesca, mirando su reflejo durante los túneles que alternaban con partes a ras de suelo y luz natural, donde el espejo se volvía ventana. A través de la ventana de la puerta que separaba mi vagón del vagón siguiente, con forma de circo máximo miniatura, pude ver que unos controladores de boletos venían oscilando de izquierda a derecha entre los pasajeros. Sujeté mis cosas y me fui a la parte más lejana del vagón. Un negro corrió conmigo y me puso más nervioso porque decía “¡Puta madre, ¿por qué hoy, que no tengo dinero?”. La estación parecía no querer aparecer, fue larga, pero acabó por mostrarse. Bajé al muelle, pensando en agarrar el próximo tren, pero los vi bajar, hacer cuentas, hablar riendo un poco. No estaban en su punto más paranoico y volví a subir.

Al llegar a la estación desplegué las antenas, tenía una paranoia residual. Lo he hecho otras veces, el entrar a la estación. Hay que pasar pegado a alguien que haya introducido su boleto, ser su caparazón. Pero primero hay que ver que no haya controladores. Salí, tranquilo y compré un café. Mi tren tenía retraso. Me di cuenta sólo entonces de que la arquitectura de la estación era impresionante, con luz por todos lados, incrustada sobre una estructura de metal pintado de blanco, alto, imponente como los invernaderos de Napoleón. En los lugares públicos no se puede fumar, pero todos lo hacen. Aún así pretendí transgredir la regla en un lugar tranquilo. Bajé la escalera eléctrica que me llevaba de la terraza hasta el muelle desde donde debía salir. Las sillas eran de metal, lisas, higiénicas y brillantes como una mesa de operaciones. Había dormido poco, por eso me temblaba el pulso. Por eso y porque había habido algo de fiesta la noche anterior. En concreto, me temblaba la mano. Nunca he tenido buen pulso.

Acomodé mis cosas en dos asientos. Llevaba una mochila con mi computadora y toda mi ropa para una semana, así como el saco de dormir que pertenecía al Alejandro, el amigo al que iba a ver, amarrado al frente. Además de eso llevaba una guitarra y otra mochila que habría de proveernos carbohidratos, proteínas, agua y algunos minerales. Vi bajar a una pareja sin equipaje. Barrieron el muelle con la mirada y se detuvieron en mí. Supe de inmediato que eran policías. Se acercaron y me aplicaron el charolazo.

Aviones siempre aviones

Un amor real

es como dormir y estar despierto;

un amor real

es como vivir en aeropuerto.

Pasajera en trance, Charly García

 

 

 

Aviones, siempre los sueños de aviones y vuelo.

Incluso habiéndome ido,

nunca dejo de irme;

y estoy seguro de que,

ni volviendo,

llegaría por completo;

y regresaría estando allá,

tanto como me voy,

ya estando aquí.

En los sueños o en los suspiros,

la inminencia del viaje apresura todas situaciones,

una y otra vez.

Supongo que eso es ser extranjero:

un estado aparte,

una partida

sin punto de salida

ni de llegada,

un estado solitario,

una libertad bella y extraña

que se mete bajo la piel,

hasta que la otra cambia,

para ocupar su lugar.

En los sueños,

todo es verdadero y claro,

aunque efímero

como el humo de un cigarro,

y me ha quedado claro que

ya no hay sólo un lado,

sino dos,

la suerte me sonríe,

como cuando me dio

dos familias

que me aman.