Baja esa matraca

 

gribouillis 1 pavel découpé

Serie del círculo #15, plumón y acuarela, papel A4, 2019 © Pável García 

Mis vacaciones de verano empezaban como desde hacía siete años por las mismas cuestiones de inmigración : o sin tiempo o sin dinero. En este caso era más el primero que el segundo, al menos en lo inmediato. Nunca había podido hacer planes más allá de un par de meses. Estaba trabajando como recepcionista de noche en un hotel tres estrellas con ambición de una cuarta en el barrio de la Opera Garnier desde hacía dos meses.

En ese medio no hay fines de semana y no se pueden pedir días cuando se acaba de llegar. Normal. En total, logré partir cinco días, durante una semana en que trabajaba sólo dos noches, pero implicaba irme directo después del trabajo, a las ocho de la mañana para agarrar un tren y llegar a las once a setecientos kilómetros al sur, casi hasta la playa.

Los TGV son maravillosos, silenciosos y cómodos, los franceses saben de eso, me gustan casi tanto como sus quesos, pero menos que su vino, mirando por la ventana mientras se atraviesa Francia a trescientos kilómetros por hora.

– ¿A dónde vas tan floreado y sin dormir?, preguntó mi colega Charlotte que tomaba el turno matutino y que se había levantado tarde de la cama y llegaba sin maquillar.

Charlotte me caía bien, tenía una forma de ser desenvuelta y a la vez discreta, una voz suave y una plática fácil. En los servicios, los cambios de turno pueden ser incómodos o agradables. Con ella era el segundo caso.

– A mi ciudad adoptiva, a Marsella.

– Y ¿por qué es tu ciudad adoptiva?

– Porque desde el primer viaje de una semana que hice, encontré muchas amistades durables, supongo que es el mar, una vez que te metiste, ya te bautizó y la ciudad te abre las puertas, las de las cosas sencillas y bellas.

– ¿Estás borracho?

– No, cuando no duermes por la noche, uno se pone poético o melodramático al salir.

– Ya sabes que a mí me da igual, pero mejor no te pongas poético cuando esté la jefa. Diviértete y nos vemos en cinco días a la misma hora.

Es decir que no debería haber tenido vacaciones, puesto que estaba tan jodido, pero si no se sale del monstruo de la ciudad que te trata de comer, se puede acabar muy mal. Con las noches en el hotel, había que tener cuidado. Lire la suite

Mi familia olvidada por mucho tiempo

Por JOSÉ NARVAEZ

« El amor se aprende, dedicado a todas esas almas espléndidas,

garantes de la expurgación de los traumas guardados, desde antes de la época de los escribas;

a todos aquellos que no saben bien qué hacer, a aquellos que sueñan, que se rezagan, que imaginan,

a todas esas almas bonitas que luchan por éste nuevo mundo, y que dedican su vida a ello.

—-

José retratado el año pasado antes de repartir

José retratado el año pasado antes de repartir

Ustedes son mi familia olvidada por mucho tiempo

Grupo, oh, compañeros

que vinieron a aclarar las cosas

con la frescura del río.

Mis amigos movimiento,

llegan de allá

donde no se sabe qué hacer con las formas

Mis amigos de amigos

nos conocemos ya todos :

y es que nuestros cuerpos buscan el mismo sendero.

Amigos míos,

oh, piezas de este rompecabezas gigante,

creadores, a cada segundo, de una visión nueva,

micrones,

oscilaciones de la gran serpiente

cósmica

Ustedes poseen el hambre de los animales y el sueño de los ángeles

oh, gran motivación común ;

Ustedes son mi familia olvidada por mucho tiempo.

Este tiempo pasado con ustedes es una bendición ;

están por todas partes,

semillas que se guardan en la granja,

gran familia de neo-piratas,

electores de lo otro,

rezagados, elogio al tiempo que nos tomamos

en el mundo que va demasiado rápido.

Ustedes son mi familia olvidada por mucho tiempo

de un otro allá

donde no se saben hacer formas

(reconozco esos rostros)

Rostro de toda la gente

con cimientos de integridad

Rostro de toda la gente

exenta de todo juicio.

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